Iniciarme en la docencia no fue tarea fácil porque no fue por vocación sino por la necesidad de tener un trabajo y ya que se me dio la oportunidad la aproveche y la verdad no me arrepiento porque esta profesión me ha dado más satisfacciones de lo que esperaba. Al realizar la lectura “la aventura de ser maestro” vino a mi mente todas las experiencias que he tenido en mi trabajo diario, pero Ciertamente como menciona el autor aprendemos por “ensayo y error”. Cuando terminamos nuestra carrera pensamos que lo sabemos todo pero al enfrentarnos a la práctica a lo real nos damos cuenta que no es así, nadie nos enseña como actuar y aun peor cuando no tenemos la preparación suficiente para desarrollar esta hermosa profesión. Menciono que no tenemos muchos la preparación porque en lo personal no tengo la formación docente así que como dice el autor al principio era frustrante en mis primeras clases no saber que hacer ¿como compartir mis conocimientos? Si no tenía las herramientas necesarias para transmitirles lo que deseaba que adquirieran. Pero con el transcurso del tiempo la misma necesidad de conocimiento me ayudo prepárame día a día por el bien de uno mismo y de nuestros jóvenes. En nuestro Sistema Medio Superior no hay muchas oportunidades de desarrollo profesional por ello la actualización es personal, se que ello implica mucho esfuerzo y privaciones pero al final vale la pena porque sabemos que el bien es para todos. Es indispensable señalar que debido a la crisis económica que estamos padeciendo, cada quién debe asumir su papel en lo que respecta al trabajo que desempeña, lo que hagamos mal o de mala manera nos afecta a todos, ahora es cuando debemos “ponernos la camiseta” y demostrar de que estamos hechos.
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